La inflación en enfriamiento aumenta las esperanzas de recortes de tasas, pero los temores por la disrupción de la IA limitan las ganancias del mercado.
Descripción
Los mercados globales hoy están siendo arrastrados entre el optimismo por la disminución de la inflación y la ansiedad por el impacto disruptivo de la inteligencia artificial en la economía en general. El principal motor positivo es un informe del Índice de Precios al Consumidor (CPI) de EE. UU. para enero que fue más suave de lo esperado. La inflación general se desaceleró a 0.2% mes a mes y 2.4% año tras año, el ritmo más bajo desde mayo y por debajo de las previsiones de los economistas. Las presiones de precios disminuyeron notablemente en vivienda, alimentos y servicios de atención médica, mientras que la inflación subyacente aumentó en línea con las expectativas en 0.3% mes a mes y 2.5% año tras año. Esto ha fortalecido las expectativas de que los principales bancos centrales, especialmente la Reserva Federal, podrán recortar las tasas de interés varias veces en 2026. Los mercados de bonos están reaccionando con un repunte en la deuda gubernamental y caídas en los rendimientos a lo largo de la curva, un telón de fondo que típicamente apoya las acciones globales, particularmente en sectores sensibles a las tasas y empresas más pequeñas. Sin embargo, contrarrestando esto, hay crecientes preocupaciones de que los avances rápidos en la IA podrían interrumpir significativamente los mercados laborales y la demanda a largo plazo en múltiples industrias. Los inversores están cada vez más preocupados de que las ganancias de eficiencia impulsadas por la IA puedan reducir la necesidad de trabajadores y espacio de oficina, presionando sectores como el transporte, bienes raíces comerciales y partes de la tecnología misma. Estos temores han desencadenado un amplio movimiento de aversión al riesgo en áreas relacionadas con el crecimiento y la tecnología, contribuyendo a un reciente retroceso en los índices principales y una mayor volatilidad. Si bien algunos analistas argumentan que la venta relacionada con la IA parece especulativa y exagerada, la narrativa es lo suficientemente fuerte como para afectar el sentimiento a nivel global. Como resultado, los mercados están en una lucha de poder: la menor inflación y las crecientes probabilidades de recortes de tasas son un claro positivo macroeconómico, pero las preocupaciones estructurales sobre la disrupción de la IA están impulsando rotaciones sectoriales y limitando el apetito general por el riesgo. Los futuros de índices sugieren una apertura cautelosa y plana mientras los inversores digieren estas fuerzas en competencia y reevaluan sus posiciones en diferentes regiones y sectores.